Declaración pública ante la crisis en Venezuela

En Venezuela como en América Latina, paz es justicia social.

Mañana Venezuela elegirá democráticamente sus delegados a la Asamblea Nacional Constituyente, una herramienta democrática que apoyamos totalmente pues permitirá al pueblo venezolano participar directamente en la construcción de los principios sociales que los regirán, y hacer frente a la desestabilización de la que es víctima el país.

Este proceso significa una alternativa pacífica y radicalmente democrática a una oposición que no tiene un proyecto político claro y que simplemente agita la violencia bajo palabras vacías como la supuesta "dictadura", que no es real en tanto en Venezuela existe total libertad de expresión, las instituciones políticas y jurídicas funcionan y no se ha alterado el calendario electoral tradicional por el cual el actual gobierno deberá someterse a sufragio en 2018.

Esta Asamblea Constituyente pretende avanzar hacia la formación de una República Comunal, una forma que profundiza la participación y amplía la democracia, como paso irreversible a la construcción del socialismo. Ante esa propuesta, hemos sido testigos de la violencia criminal con la que ha operado el imperialismo en alianza con la oposición interna, quienes han provocado inestabilidad económica a través del acaparamiento y la especulación, desatado violencia callejera incluso quemando vivas a personas, desconociendo la institucionalidad democrática que dicen defender. Este es un guión que en Chile ya conocemos, pues así mismo se provocaron las condiciones para el golpe de Estado de 1973. Por eso no debemos dejarnos engañar por las intenciones de quienes dicen defender la libertad y la democracia, tal como la derecha chilena de los 70’, pero esconden tras ello la defensa de los privilegios de clase.

El gobierno bolivariano ha enfrentado con decisión los reiterados intentos de golpe de Estado orquestados por la oligarquía, y ante esta situación, reconocemos el liderazgo del compañero trabajador Nicolás Maduro en la conducción del hermano país. Al mismo tiempo, depositamos toda nuestra confianza en el pueblo trabajador venezolano, invisibilizado por los medios de comunicación, que no ha acatado los llamados sediciosos de la oposición y sigue haciendo funcionar el país en medio del sabotaje. Es este pueblo el que, finalmente, deberá tomar en sus manos el proceso revolucionario y, si fuese necesario, superar los márgenes gubernamentales para hacer frente a la crisis y profundizar la democracia.

El pueblo de Chile conoce las consecuencias sociales, políticas, económicas y culturales que significa el derrocamiento de un gobierno democrático, por lo que no estamos dispuestos a ser parte del coro oportunista que sale a romper vestiduras contra Venezuela. Respaldamos cualquier medida que las fuerzas políticas y sociales tomen para restablecer la paz y defender el proceso revolucionario, y desde aquí nos ponemos a disposición de la solidaridad internacional con el pueblo hermano.

Por nuestra segunda y definitiva independencia
¡Vamos con la Constituyente!
¡Arriba las y los que luchan!
Movimiento Político Socialismo y Libertad - Chile

Revisa esta declaración en el Facebook de SOL aquí