El Movimiento SOL ante la segunda vuelta:

El Movimiento Político SOL ante la segunda vuelta

El 19 de Noviembre irrumpió una tercera fuerza con un claro carácter antineoliberal. Con un 20% en las elecciones presidenciales y una bancada parlamentaria que llega a los 20 diputados/as el Frente Amplio se transforma en una fuerza política relevante por fuera del duopolio que debe apostar a su consolidación tras esta coyuntura electoral.

El resultado no se debe sólo al mérito de las fuerzas que participamos en él: es expresión de los ciclos de movilización social de la última década en un escenario de crisis de legitimidad del bloque en el poder. Hace años que Chile decidió abrirse camino hacia algo distinto. La calle y los movimientos sociales es desde donde se han defendido los intereses de las grandes mayorías, demostrando su capacidad para transformar la agenda política nacional. Hoy nos enfrentamos al desafío la consolidación política, articulando estos intereses y la acción política institucional.

Es en este contexto que la segunda vuelta no es una cuestión trivial. En el binominal que hoy se acaba, el rito mediático asociado a la segunda vuelta supuso una pretendida transacción de votos a cambio de espacios en el gobierno o promesas programáticas, como si las organizaciones políticas fueran dueñas de esos votos. Nada más alejado de la realidad, la soberanía le pertenece al pueblo. En la reciente elección, las decisiones tomadas por la ciudadanía han dado cuenta del rechazo a la vieja política, los políticos corruptos y un acuerdo rotundo con un programa de transformaciones sociales, profundización de la democracia y mayores derechos.

Los votos no nos pertenecen, sino que son un mandato a defender -en la calle y el parlamento- el programa de los movimientos sociales para la superación del sistema neoliberal. Como Frente Amplio, sin embargo, nuestra posición en este escenario debe ser clara: nuestro desafío es defender los intereses del pueblo trabajador de Chile, constituyéndonos como oposición política y social, gobierne la derecha o la Nueva Mayoría.

Junto con lo anterior, como Movimiento Político SOL comprendemos sin lugar a dudas lo regresivo para el país que es la llegada de la derecha al gobierno, con mayor razón en un contexto parlamentario que puede permitirle mayorías relativas frente a temáticas particulares, pero también en un contexto regional, donde frente a los procesos de cambio las oligarquías nacionales se han puesto detrás de proyectos conservadores.

Si la Nueva (o Fuerza de la) Mayoría quiere ganarle a la derecha política, quienes votaron por el Frente Amplio y apoyan su programa deberán observar que su gobierno no será una mera alternancia en la administración del modelo, y esta es una tarea que le corresponde exclusivamente a ellos/as. Hemos aprendido de las experiencias anteriores y sabemos que una lista de promesas radicales, o de mera “profundización” de las reformas de Bachelet, no serán más que promesas al aire, en un contexto de compromiso orgánico con el gran empresariado.

Estamos convencidos/as de que solo un programa antineoliberal puede derrotar a Piñera: Asamblea Constituyente, fin a las AFP, negociación por rama, aborto libre, gratuidad universal, eliminación del CAE y condonación a la deuda educativa. Creemos también que si una agenda como esta no cuenta con compromiso explícito de los partidos políticos que respaldan la candidatura y sus electas bancadas parlamentarias, no hay razón para creer que simplemente no se repetirá el libreto de elecciones anteriores y estas demandas no se transformen en más que papel sobre escritorios.

Dicho lo anterior, nuestro llamado es a participar en las elecciones del 17 de diciembre, convocando a que se vote a conciencia, colocando en el centro los elementos programáticos antineoliberales, así como las condiciones políticas ofrecidas para su realización.