Este 25 de julio marcharemos en todo Chile por un Aborto Libre

Hace más de dos años el gobierno presentó el proyecto de ley que buscaba despenalizar el aborto sólo bajo las causales extremas de riesgo de vida de la madre, inviabilidad del feto y violación. La tramitación de esta ley ha sido entorpecida, estancándose en el Congreso producto de la escasa voluntad política manifestada por la Nueva Mayoría con su propio proyecto. Lo cierto es que fue la misma coalición la que no estuvo dispuesta a destrabar sus tensiones políticas en desmedro de las mujeres.

Hoy el proyecto de ley es muy distinto del que se presentó hace dos años. Pese a que en el inicio su alcance ya era limitado, hoy sorprende negativamente por lo reducido que será su impacto en la vida de las mujeres, Si bien constituye un avance, es importante esclarecer que en ningún caso es suficiente, pues el Estado chileno sigue imponiéndose sobre los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.

El pobre espectáculo que ha montado la Nueva Mayoría en estos últimos meses respecto de la tramitación de este proyecto de ley pone en evidencia la poca centralidad que tenemos las mujeres en su proyecto político. El entendimiento de que nosotras somos sujetas de derecho con capacidad de decidir sobre nuestros cuerpos jamás ha sido considerado en el proyecto. Los casos en que la madre pone en riesgo su vida producto del embarazo, aquellos en que la vida del feto es inviable y los espantosos casos de violación con resultado de embarazo, no se han considerado como circunstancias de urgencia mínima a tratar: el debate ha sido tardío, lento y ha dejado fuera a sus protagonistas.

Aprovechando las demoras, Chile Vamos ya anunció que acudirá al Tribunal Constitucional para que sea dicha institución la que zanje definitivamente el futuro del proyecto, algo que consideramos sumamente riesgoso toda vez que a fines de agosto cambiará su presidente y será instalado el jurista ultraconservador Iván Aróstica.

Hoy ya no somos sólo las feministas las que nos indignamos frente a este lamentable escenario sino la sociedad en su conjunto es porque claramente quienes hoy nos gobiernan y legislan no están siendo capaces de representarnos. Muy por el contrario, cuando el 71% de la población apoya el proyecto de aborto tres causales y el 52% de las mujeres cree que el aborto es un derecho básico de la mujer, se hace más visible que las posturas ultraconservadoras están siendo sobrerrepresentadas.

via GIPHY

Esto es gracias al trabajo del movimiento feminista en su conjunto, que lleva décadas luchando por los derechos de las mujeres, por nuestra capacidad de decidir sobre nuestros cuerpos, por la liberación de la mujer y la superación del patriarcado.

Lo cierto es que en Chile los abortos igualmente ocurren, pero con grandes diferencias. Mientras muchas mujeres lo hacemos solas, en casa, sin información, sin protección, con miedo, quedando absolutamente vulnerables, otras abortan tranquilas y seguras en clínicas privadas. Todo en total secreto, generando un abismo de injusticia y desigualdad.

Creemos que el actual proyecto de interrupción del embarazo en 3 causales no es nada más que un piso básico de dignidad para todas nosotras.
Vamos a trabajar incansablemente por el aborto libre, seguro y gratuito, porque estamos convencidas de que las decisiones sobre nuestro cuerpo son solo nuestras.
Como SOL las y los llamamos a marchar este martes 25 de julio, atendiendo a las convocatorias que hace la Coordinadora Feministas en Lucha en todo el país.

¡La lucha por la recuperación de nuestros derechos está viva! ¡Arriba las y los que luchan!

Revisa también la declaración de convocatoria de la Coordinadora Feministas en Lucha, a la que adscribimos: "Porque seguimos abortando"