El frente estudiantil de SOL tiene presencia en la educación media y superior universitaria de distintas regiones del país. En cuanto a las organizaciones universitarias confederadas en la CONFECh, hemos trabajado en la FEC, FEUCSC. Actualmente nuestra compañera Valentina Gatica es la presidenta de la Universidad Austral y vocera del zonal sur de la CONFECh. La militante de SOL Fernanda Contreras es la coordinadora de la Federación de Estudiantes Secundarios de Aysén (FESA). En la Federación de Estudiantes de la Universidad Técnica Federico Santa María, nuestro compañero Tomás Cárcamo integra la directiva. En cuanto a vocalías, participamos de estas instancias en la Federación de Estudiantes de la Universidad de Santiago (Feusach), la Federación de Estudiantes de la Universidad de Concepción (FEC) y el consejo de representantes de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica.

Foto: Nicolás Acuña

De acuerdo con las demandas históricas del movimiento social por la educación en democracia, nuestro objetivo principal es la construcción de una educación pública, gratuita, democrática y no sexista. Para esto nos organizamos en los distintos espacios educativos, buscando politizar y generar espacios democráticos y de vinculación con la comunidad que permitan ir construyendo una nueva educación.

En conjunto con las y los profesores y trabajadores de universidades del estado que participan de nuestra organización hemos construido una reflexión respecto a la educación no sexista, entendiendo su urgencia no sólo en el sentido de la garantía institucional de la igualdad de derechos de todos y todas, sino también como transformación de las mallas curriculares, prácticas de aulas y modos de relación entre integrantes de las comunidades educativas.

Actualmente el gobierno de la Nueva Mayoría logró vaciar de contenido las demandas históricas del movimiento estudiantil, presentando una serie de proyectos en torno a la educación que calificamos de insuficientes, aislados y sin una perspectiva de transformación del sistema. La organización estudiantil es la garantía para que estas reformas no cierren el debate iniciado en 2001 con el "mochilazo", profundizado el 2006 con la Revolución Pingüina y masificado a nivel país con el movimiento del año 2011.