El movimiento político Socialismo y Libertad (SOL) se conformó los días 22 y 23 de abril de 2017 en un encuentro nacional entre militantes históricos del proyecto comunista libertario, activistas feministas e independientes.

Nuestra organización nace desde la experiencia viva de las distintas luchas sociales que atraviesan Chile hoy. Nos definimos como una orgánica revolucionaria, socialista, libertaria, feminista y democrática. Creemos en la necesidad de una nueva sociedad para el desarrollo libre de las personas en armonía con el entorno, acabando con la explotación económica, el patriarcado y la depredación de la naturaleza.

Apostamos por la organización y la lucha de quienes sufrimos las consecuencias del actual sistema: el pueblo trabajador chileno, las mujeres, disidencias sexuales, las naciones como la mapuche y aymara, los migrantes, etc. En el marco de esa apuesta, nuestra organización busca ser un organismo de reflexión y acción colectiva que aporte claridad, herramientas y trabajo comprometido al movimiento social.

Apostamos por cambios profundos que se sustenten en un peso real de la gente en la toma de decisiones y
gobierno colectivo de sus propias vidas. Por ello tanto nuestro objetivo como nuestras formas para alcanzarlo deben ser radicalmente democráticas, en la línea de la creación de poder popular.

En Chile sufrimos un modelo económico profundamente injusto construido a través de 17 años de dictadura, que fue perfeccionado en los sucesivos gobiernos de la Concertación, la derecha y la Nueva Mayoría. La privatización de los derechos básicos como salud, educación y pensiones, el saqueo de los recursos naturales, la expropiación a las mujeres de su autonomía y derechos y la exclusión de las mayorías en la toma de decisiones se sostienen en una institucionalidad a la medida del gran empresariado. Los partidos políticos funcionan como intermediarios financiados legal o ilegalmente por los mismos grandes grupos económicos, sin distinguir coalición.

En SOL nos hemos trazado un camino para el cambio y lo llamamos ruptura democrática. Ruptura porque implica apostar por un desborde de la institucionalidad a través de la movilización social que le dé viabilidad y se articule positivamente con los avances electorales. Democrática porque esa estrategia implica la democratización radical del país. Para esto, consideramos fundamental que todos y todas quienes nos organizamos para llevar adelante distintas luchas confluyamos en un Movimiento Político Social Amplio.

Hoy queremos aportar en la construcción de una estrategia común que nos permita avanzar en fortalecimiento político de las fuerzas sociales y las mayorías populares. Por eso participamos e
impulsamos espacios y organización en los ámbitos que nos permite nuestras fuerzas: territoriales, sindicales, feministas y estudiantiles.

Para el surgimiento de una alternativa política urge que los movimientos sociales tomen protagonismo político en las coyunturas electorales, que no pueden seguir siendo un espacio que se abandona. Es por esto que participamos activamente del Frente Amplio, con el objetivo de visibilizar y articular los intereses de los sectores más golpeados por el neoliberalismo.

Somos una organización en construcción pero con la convicción y disposición a trabajar con todos nuestros esfuerzos en esta lucha de largo aliento. Se hace necesario unir a todas las voluntades dispuestas a la acción y reflexión colectiva porque, lo colectivo es superior a lo individual, y frente a un enemigo tan poderoso necesitamos a todas y todos.