SOL ante el mayo feminista: historia, aprendizajes y un desafío político antineoliberal

Durante este mayo el conjunto de movilizaciones que se ha llamado Ola Feminista desbordó el debate en todos los rincones del país con una fuerza y un impacto tan imprevisible como irreversible. Si bien esta ola se enmarca en un movimiento feminista histórico y más amplio, tiene elementos novedosos e inesperados, como el uso de las formas de movilización tradicionales del movimiento estudiantil bajo liderazgo y vocería sólo de mujeres, así como la reivindicación de demandas que responden a múltiples problemáticas relativas a la violencia y la discriminación hacia las mujeres.

El movimiento hereda una serie de elementos fruto de aprendizajes históricos de los distintos momentos del movimiento feminista chileno, como lo ha sido la construcción con lógicas de horizontalidad y democracia, la autonomía y necesaria articulación de los espacios locales, así como el necesario respeto por estos mismos impidiendo la suplantación de actorías a nivel público. La vigencia de estas formas políticas son el primer homenaje a las mujeres que, en otros contextos, forjaron las condiciones para las disputas que damos hoy.

Resultado de imagen para memch

Al desarrollarse dentro de las universidades y espacios educativos la Ola Feminista vuelve a demostrar el dinamismo del mundo estudiantil en un contexto de fuerte subordinación de otros actores/as organizados/as gracias a nuestra legislación dictatorial. El movimiento estudiantil feminista, que no descansa en su carácter crítico y reflexivo, permite un cuestionamiento de las estructuras de dominación que en muchos otros espacios habían sido ignorados. Al interior de los establecimientos educativos, las mujeres nos hemos hecho escuchar, hemos cuestionado no sólo al modelo neoliberal –al sistema de educación de mercado y las jerarquías propias de éste– sino también a nuestros compañeros y aliados de lucha, quienes en muchos casos reproducen lógicas patriarcales, misóginas, trans, homo y lesfóbicas. Esta interpelación feminista debe y puede ser escuchada en todos los otros espacios del movimiento social para una crítica feminista y anticapitalista al modelo.

La fuerza de este movimiento ha permitido que sus voces resuenen en todos los espacios, y por lo mismo, ha suscitado interpretaciones y reacciones diversas. Si bien hoy nos sirve la atención que forzosamente han debido poner los medios de comunicación, debemos siempre ser cautelosas. Son ellos mismos quienes nos han revictimizado cuando denunciamos casos de acoso, abuso y maltrato, son ellos quienes construyen y validan contenidos machistas y misóginos donde se nos trata como objetos sexuales, e incluso en su interior hoy voces femeninas están denunciando estas estructuras de las cuales han sido víctimas históricamente. Es en los medios, también, donde se ha intentado asignar la vocería e interpretación de lo que ocurre a la “institucionalidad de género”, tanto gubernamental como de ONGs y organizaciones internacionales, buscando contener el discurso radical que está en el fondo de la movilización.

Nuestra compañera Rosario Olivares en el punto de prensa de la Coordinadora 8M

Como Movimiento SOL consideramos que la Educación No Sexista, como demanda que lleva el conjunto de innumerable de situaciones de abuso, acoso, menoscabo, discriminación y sexismo en la educación al plano estructural, pone en jaque tanto el conservadurismo de la élite como la mercantilización de la educación.

Por su parte, el gobierno de manera oportunista ha optado por plantearse a sí mismo como un aliado que reconociendo sus culpas viene a enmendar errores con medidas que además de no proponer nada nuevo (pues la gran mayoría son iniciativas previas o duplicadas) no responden a la movilización. Sebastián Piñera omite oportunamente el actuar histórico de sus posicionamientos políticas, las cuales se han caracterizado por limitar la autonomía de la mujer y la disidencia sexual, por impulsar la doble explotación femenina al relegar en nuestros brazos las responsabilidades del cuidado y reproducción bajo la imagen de “super mujer”, por velar por los intereses empresariales antes que el bienestar social, construyendo así sistemas de salud, previsión y trabajo que discriminan a las mujeres y no dan respuestas a nuestras necesidades.

Finalmente, la ambivalencia en las percepciones de la elite sobre el movimiento, que en algunos momentos se nos caricaturiza como extremistas identitarias destructivas y en otros, como un movimiento cultural que reclama por equidades en clave liberal, muestra la perplejidad con la que el bloque en el poder se enfrenta a la interpelación feminista.

Frente a este escenario, es nuestro desafío seguir avanzando con la misma fuerza e ímpetu sin transar ante estas caricaturas, y demostrar que acá el objetivo es la superación del patriarcado, la cual necesariamente debe ir de la mano de una lectura clasista, que entienda que no existe tal concepto de “mujer” en abstracto y que Isabel Plá no es ni será aliada. El patriarcado y el neoliberalismo se relacionan de maneras peligrosas, dejando a las mujeres de clases bajas en posiciones de subordinación, explotación y dominación, y aquellas que se hacen llamar feministas no pueden omitir estas diferencias.

Como movimiento, en la misma forma respetuosa de la diversidad de los feminismos y formas de movilización en que lo hemos hecho siempre, seguiremos impulsando la idea que es el tronco fundamental del nacimiento de nuestra organización, la crítica radical al sistema capitalista neoliberal, su alianza con el patriarcado para la precarización extrema de la mayoría de las mujeres y la organización en todos los niveles como motor para iniciar su superación.

Así, planteamos la necesidad de avanzar hacia una articulación de organizaciones a largo plazo, pues solo así seremos capaces de construir una agenda cohesionada que nos permita mantener esta movilización, seguir construyendo y avanzando hacia una sociedad que supere las estructuras patriarcales y neoliberales. Como Movimiento Político SOL seguiremos aportando a esta lucha desde todos los espacios y apoyaremos con fuerza a las estudiantes que le siguen dando un ejemplo de coraje y valentía a nuestro país.